Como experiencia personal, fue una viviencia muy enriquecedora. Desde las primeras reuniones en las que el grupo se fue formando, pasando por el aeropuerto con un montón de sentimientos encontrados, hasta cuando volvimos a Montevideo, el grupo vivió un montón de cosas que fue haciendo este viaje inolvidable.
Es difícil encontrar las palabras exactas para poder expresar todo lo vivido, podemos contar anécdotas, mencionar lugares que recorrimos, etc. Pero sin duda, que lo vivido en cuanto a sentimientos y experiencia va a quedar guardado en nuestra memoria para siempre. Los días posteriores al viaje, se sentía extraño estar desayunando, almorzando cenando sin esas 32 personas más, irse a dormir sin la reflexión de la noche, o salir a recorrer la ciudad todos juntos.
Muchas gracias a Marcelo, Bocha, Pirincho y Mariel que gracias a su entusiasmo e iniciativa este sueño se hizo realidad.
Natalia García