JUNIO 2010
El Hno. Gabriel y el Santo Cura de Ars: Una amistad entre dos “Amigos de Dios”.

Una vez más nos encontramos ante una amistad que no conoce límites y esta vez marcada por una gran humildad. Cuando se ama de verdad a una persona y uno se ve en la imposibilidad material de ayudarla, se dirige a quien pueda hacerlo... pensando que no fallará: “Hermano Jerónimo recemos...” . El H. Jerónimo era un sencillo hermano secretario que había descubierto de dónde el Santo Cura sacaba su fuerza... y trataba de imitarlo. “Querido amigo, yo no presto”... Ciertamente el santo Cura conocía las dificultades de un Fundador que buscaba que su joven familia creciese. Y con razón nuestros Hermanos siempre lo han considerado como un segundo fundador.

Escribe el Fundador...

“En una momento determinado tuve necesidad de mil doscientos francos. Al no encontrar en Belley el modo de conseguirlos, me dirigí al Siervo de Dios. Le escribí y le hice entrega de una carta a través del H. Jerónimo. Apenas conoció su contenido le dijo: "Lo siento mucho, no puedo contentar el deseo de tu buen superior. Tome. Es todo lo que le puedo dar". Y dio al H. Jerónimo cinco centimos diciéndole: "Son suficientes para pagar al portador de la carta. Vamos a rezar para que el buen Dios venga en nuestra ayuda y podamos encontrar esta suma". Entró en el confesionario. ¡Maravillosa Providencia de Dios! La primera persona que escuchó le presentó 1.200 francos para sus buenas obras. Salió enseguida con el rostro radiante y dijo al H .Jerónimo: "Ve cómo sus oraciones son eficaces; Dios le ha escuchado. He aquí la suma de que su superior necesita. Escríbale que venga a recogerla".
Fui presuroso a Ars y al expresarle mi gratitud le manifesté mi sorpresa y me contestó con una humildad que me llamó poderosamente la atención: "Ah! El buen Dios es quien escucha las oraciones del H. Jerónimo y de todos los que le rezan de corazón."
Sr. Cura, le devolveré esta suma en cuanto pueda. "Calle, calle, querido amigo, tómelo, yo no presto, yo le doy esta suma; es el buen Dios quien se la envía. Le daría mucho más si pudiese"...

ORAR CON EL HNO. GABRIEL TABORIN

Señor, ilumina con tu divina luz a nuestro Santo Padre el Papa,
a nuestro Obispo, a nuestros Pastores y a todos los que nos gobiernan en el orden espiritual.
Dirige sobre ellos tu mirada,
concédeles todas las gracias que necesitan, sobre todo en este momento.
Haz que con sus palabras y ejemplos
contribuyan a la edificación de aquellos que están bajo su guía.
Dirígelos con tu bondad en los caminos de la salvación eterna,
para que ayudados por tu socorro, sólo deseen lo que te agrada,
y que lo cumplan con todas sus fuerzas.
… Te lo pedimos por intercesión de la Santísima Virgen, de los santos Ángeles,
y por los méritos de Nuestro Señor Jesucristo.
AMÉN

Te rogamos, Padre, por intercesión del Venerable Hno. Gabriel Taborin,
las gracias que te pedimos
(indicar la gracia y las personas por las que se quiere rezar).
Por Cristo, nuestro Señor.

Amén

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